El verano es tiempo para disfrutar, nadar, hacer excursiones y disfrutar con nuestro perro. Adoptando ciertas precauciones, serán unos días inolvidables.
1. «Beber agua del mar o de la piscina es inofensivo»
Realidad: el agua salada puede causar vómitos. El agua de mar es perjudicial para los perros debido a su alto contenido de sal, que puede causar intoxicación, deshidratación y problemas gastrointestinales.
Además de la sal, el agua de mar puede contener bacterias, toxinas y otros microorganismos que pueden ser perjudiciales para la salud de los perros si se ingieren en cantidades significativas
Si un perro bebe una cantidad notable de agua de mar, es importante observarle y ofrecerle agua dulce y limpia para que pueda hidratarse adecuadamente y ayudar a equilibrar los niveles de sal en su organismo, y consultar al veterinario.
El agua clorada de las piscinas puede causar problemas gastrointestinales como vómitos y diarrea, e incluso irritación de la mucosa oral y esófago en casos más graves, debido a las sustancias químicas que contiene.
2. «Cuanto más rasurado, más fresquito»
Realidad: El pelaje protege a los perros de la exposición solar así como de otras agresiones medioambientales. El pelo no se debe rasurar totalmente, siempre hay que dejarle unos centímetros de manto para que esté protegido. A las razas de doble capa como los perros nórdicos, spitzs, chow chow, pastor alemán y otros no debería cortárseles el pelo, lo ideal es quitar bien el subpelo y el pelo muerto con cepillados frecuentes, para que estén más frescos y la piel esté bien aireada.