Los perros tienen un nivel de inteligencia que les permite tomar decisiones, solucionar retos y comprender multitud de conceptos. Estimular estas capacidades es posible, y conveniente, desde edades muy tempranas. Así, los cachorritos a partir de los dos o tres meses de edad pueden, mediante un juego de calidad, ver alentadas sus capacidades cognitivas y sociales. De esta manera, se evita el aburrimiento, que suele derivar en problemas de comportamiento.
Además, dado que los juegos bruscos y el ejercicio intenso no son beneficiosos para los cachorros, esta `gimnasia mental´ les mantendrá entretenidos en casa, especialmente en la etapa en la que no han finalizado su primovacunación, y, por tanto, no pueden salir a pasear.
¿Qué juegos mentales puedo practicar con mi cachorro?
Todos los ejercicios de estimulación cognitiva deben tener el juego como ingrediente principal, para que el cachorro participe de buen grado, ya que el juego activa la mente.
1. Una pista de rastreo en casa
Utilizar el olfato es un instinto natural de los perros, podemos aprovechar esta cualidad para favorecer un entretenimiento enriquecedor, su capacidad de concentración y el aprendizaje de algunas órdenes.
Diseñar una pista de rastreo casera para el cachorro es muy sencillo: enséñale una croqueta de su pienso para que la huela, y ves escondiendo algunas en diferentes partes de la casa, diciéndole `busca´: al principio las croquetas deben estar cerca y ser casi visibles para que comprenda en qué consiste el ejercicio, poco a poco puedes complicar el circuito de rastreo y esconderlas más lejos, y no te olvides de elogiarle y acariciarle cuando la encuentre y se la coma.