Durante la práctica deportiva, los perros pueden presentar algún tipo de lesión o episodio de incomodidad, como contusiones, contracturas o lesiones por esfuerzo como distensiones, o roturas de fibras musculares, siendo estas las más comunes (hasta un 25%).
¿Cómo podemos nosotros realizar una exploración física en el perro deportista?
Una buena manera de detectar precozmente cualquier tipo de molestia en nuestro perro deportista tras un entrenamiento o competición, es realizarle una sencilla exploración física. Debemos hacerlo de una manera ordenada y pausada, siguiendo estos simples pasos:
- Movilización del cuello: moveremos, siempre sin forzar, el cuello de un lado a otro, hacia arriba y hacia abajo (entre las patas).
- Extensión y flexión del hombro: de esta manera podemos saber si la articulación del hombro o estructuras tendinosas o musculares en esa área son dolorosas.
- Extensión y flexión de codo: extenderemos y flexionaremos el codo de una forma ligeramente forzada. Si el perro es reticente a la flexión, probablemente sienta dolor o molestias en esa articulación.
- Extensión y flexión de carpo: los carpos del perro son la estructura que correspondería a nuestras muñecas. Es especialmente sensible en perros que practican agility o carreras de media y larga distancia. Movilizando esta articulación en flexión y extensión podremos percibir la ausencia o presencia de dolor.