Los colores del pomerania
La inmensa variedad de colores de esta raza es otro de los grandes atractivos para sus incondicionales. Estos son los colores y tonalidades admitidos en el estándar oficial de la F.C.I. para esta raza.
Colores admitidos en el estándar FCI: blanco, negro, marrón, naranja, gris, otros colores.
Para los pomerania blancos: el pelaje debe ser blanco puro, aunque se admite un ligero rastro de color amarillo, especialmente en las orejas, donde es más frecuente.
Para los pomerania marrones (brown): el manto debe ser uniformemente de color marrón oscuro.
Para los pomerania de color naranja: debe tener un color uniforme dentro de la gama media de este color, se permite una tonalidad naranja más clara en el pecho, la cola y la parte posterior de las patas traseras (conocida como «pantalones»).
Para los pomerania de color gris: el color gris es un gris plateado con las puntas del pelo de color negro. El hocico y las orejas son de color oscuro, el contorno de los ojos está bien definido.; la melena y la parte superior del hombro el color es más claro; el pelo de las patas delanteras y traseras es gris plateado sin ninguna marca negra bajo los codos, excepto leves trazas de color lápiz en los dedos de los pies; la punta negra de la cola de color negro y parte inferior de la misma y los «pantalones» de color gris plateado pálido.
Otros colores. Este término se aplica a los siguientes colores:
crema, crema-sable, naranja-sable, negro y fuego y particolor. Los perros particolores deben tener siempre el blanco como color básico. Los parches deben ser uniformemente de un color, ya sea negro o marrón o gris o naranja o naranja-sable o crema o sable-crema. Deben distribuirse preferiblemente en todo el cuerpo.
El color sable (arena) en los perros suele comprender una amplia gama de matices que van desde los tonos arena más pálidos, dorados, tonalidades de marrón, caobas, o marrones rojizos, siempre sin negro. En numerosas razas caninas este patrón de colores sable se combina con grises y azules.
Cómo cuidar el pelo del perro Pomerania
El abundante y voluminoso pelaje del pomerania requiere tiempo y atención para mantenerlo en perfecto estado, no solo por una cuestión estética, sino, fundamentalmente, por higiene y salud.
De los cuatro a los nueve meses de edad se produce una muda significativa de pelo, ya que el cachorro puede quedarse prácticamente desprovisto de su pelaje infantil, para ir dando paso al pelo de adulto, es un episodio fisiológico completamente normal. Además, en muchos cachorros se observa ciertos cambios en el color del pelo, especialmente si es un pomerania naranja, brown o gris.
En este momento es esencial que el cachorro ya esté acostumbrado a dejarse cepillar y peinar, ya que para favorecer el proceso de la muda, tendremos que cepillarle prácticamente a diario.
La piel del pomerania es sensible y delicada, por ello hay que cepillarle suavemente, a favor de pelo, con un cepillo y un peine adecuados, (cardas suaves, cepillos de mantequilla, y un peine metálico de púas largas para desenredar, nos pueden ayudar), y no permitir que se le anude el pelaje, ya que repercutiría en la salud de la piel.
En lo que respecta a los cortes de pelo en el pomerania, es importante saber que el pelaje actúa de barrera protectora de su delicada epidermis, por tanto no es aconsejable cortarle mucho el pelo, y nunca raparlo. Si se quiere mantener su pelaje en buenas condiciones higiénicas, con un aspecto «ordenado», vuestro peluquero canino puede realizar cortes adecuados para sanear el manto, si fuera necesario.